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LESBIAN CHIC

 

 

Aplíquese a "las falsas lesbianas de la publicidad, en la que es utilizada la imagen de las lesbis como gancho publicitario para heteros. Suele ser un insulto hacia una lesbiana que no consume". Esta es la definición que ofrece Ferrán Pereda en el libro 'El Cancaneo' de "lesbian chic", aparte de la más conocida popularmente como "lesbiana fashion". Repasamos algunos de los casos más famosos con motivo de la última portada de Interviú.

La era Hotel Glam

Su romance comenzó en la era 'Hotel Glam', en aquel momento histórico en que se dirigieron al Gobierno de España diciendo que ellas no hacían "telebasura", sino cosas bonitas. Malena Gracia aprovechó para confesar su bisexualidad, y para demostrar que no era una oportunista, se empeñó en cantar un himno gay, 'Soy diferente'. Dos años después, sigue manteniendo su bisexualidad...
Yola Berrocal

No es el caso de Yola, que en 'Interviú' se reconoce 100% hetero. ¿Entonces qué hace con una tía en bolas? La respuesta es obvia: dar morbo a los hombres, un factor perenne que aporta a las lesbianas (sólo a las más "chic", claro está) mayor visibilidad de la habitual, pero cuyo efecto a nivel social y reivindicativo es prácticamente nulo. Aunque hay otros casos un poco más turbios...

Madonna y Britney

El episodio que definitivamente hizo historia en lo que a "lesbian chic" se refiere fue el trío entre Britney Spears, Madonna y Christina Aguilera en los premios MTV. Mientras entonaban un "medley" de 'Into the groove', 'Hollywood' y 'Like a virgin', las tres se enrollaron ante millones de espectadores y la mirada incómoda de Justin, ex de Britney.

Madonna y la Aguilera

Aunque la Spears repetiría numerito lésbico con Madonna en el vídeo de 'Me against the music', Britney fue la Yola Berrocal internacional en esta historia. La que verdaderamente se reconoció como bisexual, al igual que Madonna, fue Christina Aguilera.

t.A.t.U.

Uno de los mayores timos de la industria discográfica fue también otro sonado episodio de "lesbian chic". Llegó de manos de t.A.t.U., que durante un par de años se hicieron pasar por lesbianas. Además de ser pasto para heteros con ganas de morbo, sí se colaron entre las favoritas de parte del colectivo lésbico. Hoy en día, y a pesar de la solidez de sus melodías y de la calidad de su disco, nombrarlas es nombrar al anti-Cristo. ¿Volverán?

Mari de Gran Hermano

Aprovechando el "boom" lésbico televisivo protagonizado por Raquel, Noemí y después Judd, la Gran Hermana Mari de la segunda edición, decidió salir del armario. Después de todo lo que había llorado por el superdotado Alonso, confesó que también le gustaban las chicas. Si es un montaje o no es lo de menos, el caso es que se pasea por los programas promocionando el lesbianismo...

Cindy Crawford

Remontándonos un poco más en el tiempo, encontramos el caso de KD Lang y Cindy Crawford, mucho más "lesbian chic" esta última que la primera, claro está. Por sosa que pueda parecer, esta portada de Vanity Fair creó una gran revuelo, cuando los colectivos se preguntaron si una portada similar con Brad Pitt y Elton John podría salir a la luz.
Ni quizás ni que sí

Mención aparte merecen esas cantantes que, en la línea de Bebe, nunca han dicho que sean lesbianas, ni han dejado claro que no, pero han coqueteado con la causa. La composición de 'Mujer contra mujer', partiendo de un hetero, encajaría perfectamente en el término "lesbian chic", mientras que los escarceos de Pink con Kristanna Loken permenacen de momento sin etiqueta posible.

Vivir al revés

No, no incluimos a Lucía Etxebarría en la categoría "lesbian chic", sino que hacemos nuestra una reivindicación suya: las parejas gays también pueden ser una fantasía para las mujeres heterosexuales. ¿Cuándo veremos a Beckham morreándose con Guti en la portada de Cosmopolitan? A ver si va a ser todo una cuestión de misoginia...

 

 

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