logotipo

img_google

ASASINATO HOMOSEXUAL

 

 

El diseñador de moda alemán Rudolph Moshammer, de 64 años -59 según afirmaba él-, fue hallado muerto el 14 de enero en su domicilio de Múnich, al parecer estrangulado con un cable de teléfono. Conocido como el 'zar de la moda' alemán por su afinidad con el rey Luis II de Baviera, era uno de los personajes más populares de la prensa germana del corazón.

Su muerte ha sacudido a la sociedad bávara, que consideraba al excéntrico modista parte intrínseca de su mundillo.

El cadáver de Moshammer fue hallado por su chófer en la primera planta de su casa del barrio residencial de Grünwald, en las afueras de Múnich.

Todo apuntaba a que fue estrangulado con el cable del teléfono, según las investigaciones, y que él o los asesinos habían entrado en la casa sin forzar la puerta, puesto que no había indicios de allanamiento.

Moshammer fue visto con vida por última vez sobre las 22.00 horas del jueves 13, cuando después de cenar con una amiga estuvo "dando unos vueltas" con su Rolls Royce negro cerca de la estación.

Las investigaciones policiales se orientaban hacia el asesinato, sobre medianoche y probablemente de trasfondo homosexual, y se descartaba la tesis del suicidio.

Detenido el culpable

Un iraquí de 25 años confesó que estranguló al diseñador de moda alemán Rudolph Moshammer, al parecer después de que el conocido como "el zar de la moda" se negara a pagarle por mantener un encuentro sexual, según informó la Policía germana.

Moshammer, célebre por sus extravagantes creaciones que después vendía en su pequeña tienda de moda de Múnich, fue encontrado muerto el pasado viernes en su chalet de Múnich con un cable de teléfono alrededor de su cuello.

El sospechoso, al que Moshammer recogió cerca de la estación principal de trenes de Munich, pasaba por un mal momento económico, según declaró a la prensa el inspector de Policía Harald Pickert. La Policía alemana detuvo al joven iraquí en su casa la noche del viernes.

La Policía señaló que el joven estranguló a Moshammer, de 64 años, después de que el modisto se negara a abonarle los 2.000 euros que le había prometido después de practicar sexo en su chalet.

El iraquí, un solicitante de asilo cuyo nombre no ha sido hecho público por las autoridades, probablemente será acusado "del asesinato de la codicia", según la acusación.

Fue identificado como el presunto asesino porque los rastros de ADN encontrados en la escena del crimen coincidían con unos que había proporcionado voluntariamente a la Policía durante una investigación criminal anterior en Munich. El sospechoso se encontraba en Alemania desde 2001 y había trabajado en un restaurante.

Nova: El Mundo

 

 

INICIO

NOVAS